בס״ד
Bereshit – La verdad verdadera
En Simjá Torá, todos suben a la Torá, para mostrar que cada Iehudí tiene parte en la Torá verdadera, porque la verdad de la Torá es acercar y no alejar. Descubrir el punto verdadero de cada Iehudí, incluso de los más alejados, es la verdadera voluntad de Hashem.
Por esto la Torá termina con “…que hizo Moshe frente a todo Israel” y luego comienza con “En el principio creó Elokim…”, ya dijo Jazal (nuestros Sabios de bendita memoria) que el último versículo de la Torá se refiere a cuando Moshé rompió las Tablas de la Ley frente a los ojos de Israel; y sobre el primero nos indicaron que sus letras finales forman la palabra Emet (verdad), explicando que la creación del mundo fue por medio de la verdad, y sobre ella se sostiene el mundo.
Pero Jazal también enseñó que la verdad objetó a que el mundo sea creado, puesto que va a estar lleno de mentira y Hashem la tomo y arrojó a la tierra, como está escrito “y arrojó a la verdad a la tierra…”, y luego Hashem la llamó nuevamente, como esta escrito “…la verdad de la tierra brotará”. De acá aparenta ser que según la verdad, no había que haber creado al mundo, pero según Hashem sí era necesario crearlo.
De acá vemos, que la verdad de Hashem es muy profunda, y que los ángeles que representan la cualidad de la verdad, tampoco llegaron a alcanzarla, y por eso acusaban en contra de la creación del mundo. Pero Hashem no desea una verdad como ésta, que desea alejar a la creación.
Y cuando a uno le parece que, según su verdad, el compañero se está alejando del camino de la verdad, lo estamos alejando más; e incluso con uno mismo, cuando uno sabe que está lleno de fallas y muy lejos de Hashem, tomar esto como la verdad, termina desesperanzándonos y alejándonos aún más. Todo esto, corresponde con la verdad que acuso en contra de la creación del mundo.
Pero Hashem no quiere una verdad como ésta, y por esto la arrojó de frente a Él, ya que Hashem quiere la verdad que acerca y no la que aleja, y cuando uno se fortalece y llega a ser meritorio de lograr, aunque sea, un punto de verdad, es muy preciado frente a Hashem, más que cualquier otra cosa, ya que para esto fue la creación.
Y esto es lo que hizo Moshe, cuando vio que Israel pecó con el becerro de oro y que, según la verdad de la Torá y de las Tablas de la Ley, debía ser exterminado, porque Moshe supo y comprendió que Hashem no quería una verdad como ésta y que Su compasión es mucha y lo principal del mundo es Israel; entonces arrojó las Tablas, que representan la verdad, en representación de “y arrojó a la verdad a la tierra…” e insistió mucho en Tefilá (plegaria) hasta que Hashem perdonó a Israel y le ordenó tallar las segundas Tablas, representando “…la verdad de la tierra brotará”.
Por eso, luego de “…que hizo Moshe frente a todo Israel”, la Torá comienza enseguida con “En el principio creó Elokim…”, porque ambos versículos son la misma idea, para mostrarnos que ésta es la verdad verdadera, cuando solo sabemos que estamos lejos y no nos alejamos más por la verdad, sino que comenzamos de nuevo a acercarnos a Él, desde el lugar que estamos, porque “los favores de Hashem no se acabaron, no tiene límite su compasión” y cada día y a cada instante la persona puede comenzar acercarse a Hashem.
Adaptado de Likute Halajot – Hiljot Ribit 5 :20, 24 – 29

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